Almendras fritas caseras

 

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Ingredientes:

  • almendras sin cáscara, crudas con su piel

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  • aceite, sal

Preparación:

  • Calentamos agua en una cazuela hasta que entre en ebullición, echamos todas las almendras de golpe y esperamos a que el agua vuelva de nuevo a hervir.

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  • Apagamos el fuego y escurrimos las almendras. Las dejamos enfriar los suficiente para que se puedan manipular sin quemarnos.

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  • Una a una, con los dedos, haciendo presión, vamos retirando la piel marrón de las almendras. Es unas operación sencilla y muy rápida. Puede hacerse a dos manos.

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  • Una vez peladas las almendras, calentamos bastante aceite en una sartén y las introducimos en él.

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  • Removemos continuamente, a fuego moderado, hasta que las almendras empiecen a tostarse ligeramente y tomen un color rubio, sin llegar al marrón oscuro.

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  • Las retiramos con ayuda de una espumadera y las colocamos sobre papel absorbente de cocina para eliminar el exceso de aceite.

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  • Las removemos sobre el papel y las espolvoreamos de sal gorda al gusto.

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  • Una vez tibias, las pasamos a un plato de servir, o a un tarro de cristal para un uso posterior.

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NOTAS:

  • La piel marrón de las almendras se elimina con suma facilidad, basta con ejercer un poco de presión y frotar con los dedos índice y pulgar.
  • A pesar de lo que pueda parecer, las almendras no absorben nada de aceite y quedan ligeras y crujientes.
  • Su sabor, recién hechas, es inconfundible e incomparable
  • Si queremos darles un toque exótico, basta con espolvorearlas, una vez fuera de la sartén y en caliente, con alguna especia al gusto, azúcar o miel
  • Por supuesto si las almendras ya las hemos adquirido crudas, pero peladas, el proceso se simplifica notablemente.
  • No conviene que las almendras tomen demasiado color ya que pierden parte de su agradable sabor a frutos secos.
  • Es conveniente que estemos presentes durante todo el proceso de tueste, removiendo sin cesar, ya que de lo contrario nos podemos encontrar con la desagradable sorpresa de obtener unas almendras parcialmente requemadas por fuera y ligeramente crudas por dentro

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