Tejas de calabaza

 

DSC_6844

 

Ingredientes:

  • calabaza
  • azúcar glass

Preparación:

  • Laminamos lo más fino posible la calabaza (NOTA: he utilizado también boniato, como podéis comprobar)

DSC_6833

  • Tomamos una lámina de silicona (silplat) la colocamos en una bandeja de horno y la espolvoreamos con azúcar glass.

DSC_6834DSC_6835

  • Colocamos encima las láminas obtenidas, sin que se solapen, y las espolvoreamos de nuevo con azúcar.

DSC_6836DSC_6837

  • Cubrimos con una segunda hoja de silicona y lo introducimos en el horno a 100º durante 1h aproximadamente o hasta que las obleas tomen color. A mitad cocción sacamos la bandeja del horno, con cuidado de no quemarse, colocamos las hojas de silicona sobre el mármol de la cocina y le pasamos suavemente el rodillo por encima para dejar las tejas bien finas

DSC_6838DSC_6839

  • Pasado ese tiempo si viesemos que las tejas están tiernas pero no doradas, retiramos la capa superior de silicona y proseguimos la cocción, vigilando regularmente, hasta que tomen el color tostado apetecido y se vuelvan crujientes.
  • Sacamos del horno, dejamos enfriar y luego retiramos las tejas para su uso.

DSC_6844

NOTAS:

  • Esta receta está aún en fase experimental, es por ello que no os puedo dar muchas más indicaciones. Aunque el sabor y la textura son las adecuadas, estoy intentando simplificar el proceso, especialmente la cocción.
  • El laminado de la calabaza o boniato se puede hacer con el cuchillo, con mucho cuidado y precaución, con un pelapatatas o con una mandolina de cocina.
  • Las tejas obviamente son dulces, pero pueden servir de aperitivo o como decoración de cremas y purés de verduras, o postres
  • La forma más clásica de preparar las tejas es en forma de chips. En este caso las láminas se frien y se escurren sobre papel absorbente, para eliminar el exceso de aceite. Este proceso se utiliza sobre todo cuando las vamos a utilizar como aperitivo. No llevan azúcar y se las espolvorea de sal y especias al gusto al finalizar la fritura. La tejas al horno salen mucho más ligeras que si las freímos.
  • Hay que consumirlas recién hechas porque, con el tiempo, tienen tendencia a volverse correosas. Aunque es posible conservarlas un tiempo, sin que pierdan sus propiedades, si las guardamos en una caja metálica o tarro con cierre hermético.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s