Polenta con pencas de espinacas

 

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Ingredientes:

  • polenta (sémola de maíz)
  • tallos de espinacas
  • ajetes, cebolla
  • jamón serrano
  • tomates baby, queso rallado (optativo)
  • aceite de oliva, sal, pimienta

Preparación:

  • Cocemos la polenta siguiendo las instrucciones del paquete (por lo general entre 3′ y 5′, a fuego suave, en el doble de agua salada que de sémola, y removiendo continuamente con una cuchara de madera)

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  • Una vez cocida la extendemos sobre el mármol de la cocina formando una capa de de un dedo de espesor. Esperamos que se enfríe. Cortamos la polenta en losanges o cubitos…

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  •  … y reservamos

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  • En una sartén calentamos un buen chorro de aceite, y cuando tome temperatura sofreímos la cebolla y los ajetes cortados menudo hasta que tomen color sin quemarse.

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  • Añadimos el jamón cortado en virutas y lo dejamos tomar color un par de minutos.

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  • Añadimos los tallos de espinacas, que previamente habremos blanqueado unos minutos en agua hirviendo con una pizca de sal .

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  • Mezclamos bien para que los ingredientes se traben, dejamos unos minutos a fuego lento.

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  • Por último añadimos los tacos de polenta removemos y  agregamos los tomates baby cortados por la mitad, le damos unas vueltas ….

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  • …. y servimos sin más espera, tal cual o con queso rallado, al gusto

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NOTAS:

  • La palabra polenta deriva del latín puls-pultis. Era una especie de papilla espesa elaborada con harina de trigo.  Fue el alimento básico de los primeros romanos, antes del consumo generalizado de pan. Era también el rancho habitual de los legionarios romanos, que solía ir  acompañado de cebolla. Sabemos por los testimonios escritos de algunos autores romanos, Plinio, Juvenal…, que la puls era comida de pobres y sin embargo se elaboraba expresamente en los sacrificios rituales y además con ella se alimentaba a los pollos sagrados.
  • Los tomates son para dar color y una nota de sabor. Se incorporan al plato en el último minuto y deben quedar casi crudos.
  • Esta receta es ideal para aprovechar los restos de polenta de otras preparaciones anteriores.
  • El sabor recuerda muchísimo el de las quenelles al natural, cuyo consumo es muy popular en Francia

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