
Ingredientes:
- queso parmesano rallado
- aceite para untar una sartén antiadherente
Preparación:
- Ponemos a calentar una sartén antiadherente ligeramente untada de aceite y espolvoreamos por encima el queso rallado, formando una capa fina, Dejamos pasar no más de cinco minutos y con una espátula la despegamos con mucho cuidado y le damos la vuelta. Apagamos el fuego, dejamos la teja un momento y la sacamos para utilizarla al gusto


- En este caso, hemos partido la teja, una vez fría, en pedazos irregulares que nos han servido para decorar y aportar un plus de cuerpo y sabor a una lasaña a la boloñesa

NOTAS:
- No es conveniente que la teja tome un vivo color dorado de lo contrario el queso tomará un sabor demasiado intenso.
- Os podéis guiar por el olor, en el momento en que empecemos a percibir el aroma agradable que desprende el queso, en contacto con la sartén caliente, es el momento de darle la vuelta a la teja
- El queso parmesano garantiza que la teja quede crujiente. Con otros quesos, eso, no es posible, la teja queda blanda y flexible
- Recién sacada de la sartén y mientras se mantenga caliente, la teja, se puede cortar con un troquel corta pastas, pudiéndole dar la forma deseada, geométrica o figurativa
- También se puede retorcer o cortar y enrollar en canutillos crujientes
comocomodiadia