Tortilla de patatas

Ingredientes:

  • De 1 a 2 patatas por comensal
  • 1 huevo por comensal (como máx.)
  • Aceite de oliva (obligatorio)
  • Sal al gusto

Preparación:

  1. Pelamos las patatas y las troceamos en cuatro, mediante dos cortes longitudinales y perpendiculares. Si las patatas son pequeñas basta con partirlas en dos mitades mediante un solo corte.
  2. Laminamos los trozos obtenidos, procurando que queden finos
  3. Calentamos el aceite en una sartén ancha y cuando empiece a humear añadimos de golpe las patatas y mezclamos bien para que se impregnen uniformemente del aceite.
  4. Proseguimos la cocción a fuego suave y removemos regularmente para que no se apelmacen, ni se requemen. Así hasta que las patatas fileteadas adquieran un intenso color dorado. El volumen habrá disminuido sensiblemente. Salamos y mezclamos bien.
  5. Tenemos preparados los huevos batidos con un poco de sal.
  6. Distribuimos uniformemente las patatas por la superfície de la sartén y vamos vertiendo los huevos batidos siguiendo una trayectoria espiral desde el centro a los bordes. Movemos la sartén, si fuese preciso para repartir el huevo por toda la tortilla. 
  7. Dejamos que se cuaje a fuego lento unos minutos. Tapamos la sartén con un plato que la cubra toda ella. Sosteniendo el plato firmemente, con un movimiento seco y  decidido, le damos la vuelta a la tortilla, procurando no quemarnos. Dejamos que acabe de cuajar por la otra cara. Pasamos a un plato o una fuente y servimos para tomar sola, con pan con tomate, ajoaceite,  una ensalada, charcutería, longanizas, morcillas, quesos, etc, como acompañamiento de carnes fritas, asadas, a la plancha o a la parrilla, o en bocadillo, pincho, tapa, montadito

NOTAS:

  • Esta es la receta básica de la tortilla y para mi gusto, si está bien hecha, la más sabrosa.
  • Para empezar a las patatas se les puede añadir, ajo entero (que se retira de la sartén en el momento de agregar los huevos batidos) o laminado (que se añade poco antes de poner los huevos), o una cebolla cortada fina junto con las patatas laminadas.
  • Si queremos una tortilla gruesa, tipo bar, hay que prepararla en una sartén más pequeña. Según la sartén empleada así saldrá de gorda la tortilla. En este caso como el huevo es difícil que penetre en las patatas es aconsejable incorporar las patatas, ya en su punto, a los huevos batidos; mezclar bien y verter de nuevo esta preparación en la sartén. A medida que la tortilla va cuajando, con una esátula de madera vamos apretando los bordes hacia el centro para darle forma. Al darle la vuelta a la tortilla seguimos apretando los bordes igualmente para que ésta acabe cogiendo el aspecto característico y de todos conocido.
  • La elección del aceite es fundamental para una buena tortilla. Sin lugar a dudas la mejor tortilla es la confeccionada con aceite de oliva. 
  • En el sofrito hay que ser generosos con el aceite. Pero si queremos que la tortilla no nos quede aceitosa, antes de poner los huevos batidos, inclinamos la sartén ligeramente y con la ayuda de una espumadera, para retener las patatas en el borde, escurrimos el exceso de aceite  en un pequeño bol o recipiente adecuado. Es importante valorar que, en este caso, la tortilla tendrá una textura más seca de lo habitual; esto se puede corregir acompañándola de pan con tomate, ajoaceite o dejándola ligeramente cruda en el interior.
  • Si la tortilla va a ser fina es importante que las patatas estén muy reducidas y caramelizadas, en el momento de añadir los huevos batidos,. En las tortillas más gruesas basta con que las patatas estén tiernas.
  • La sal siempre se añade justo antes de incorporar los huevos.
  • Hay una receta de tortilla gruesa en la que cuando huevos y patata están mezclados en la ensaladera, se chafa la patata groseramente con un tenedor. La tortilla adquiere una textura más homogénea pero también más empalagosa, sobre todo si nos la vamos a comer en bocadillo.
  • La tortilla fina es recomendable si se va a tomar recién hecha y gruesa si se va a tomar fría.
  • Si no tenemos mucha práctica en darle la vuelta a la tortilla y nos da un poco de respeto hacerlo, es aconsejable enrollarnos alrededor del brazo, de la muñeca al codo ya que la palma de la mano siempre está protegida, una servilleta de tela o un trapo de cocina.
  • La tortilla de patata entra a formar parte de un sinfín de bocadillos, tapas, pulguitas, montaditos, etc. Por citar los más corrientes: con tomate o ajoaceite- tomate, queso y jamón serrano – lomo a la plancha, queso, pimientos – longaniza, pimientos – longaniza, ajoaceite – morcilla de cebolla, tomate frito – chorizo o chistorra… etc. etc. etc.
  • Con la tortilla de patatas se ha hecho de todo, desde desestructurarla como hizo Ferran Adrià, hasta prepararla con papas de sobre, licuarla e incluso elaborar un helado con ella. La tortilla es muy agradecida, no protesta, se deja querer y sabe a gloria.

    2 comentarios en “Tortilla de patatas

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