Ingredientes:
- mantequilla
- ajo, perejil
- piel de cítrico: limón, naranja, pomelo, kombawa, lima, yozu…
- sal, pimienta, al gusto
Preparación:
- Picamos muy fino el perejil y el ajo
- Rallamos la piel del cítrico escogido que le aportará al pescado su sabor característico
- En un bol incorporamos todos los ingredientes y añadimos la mantequilla no muy fría para poder trabajar el conjunto, salpimentamos al gusto.
- Mezclamos bien todos los ingredientes, con una cuchara sopera o un tenedor, hasta obtener una pomada uniforme.
- La pasamos a una lámina de plástico, la enrollamos, y, con las manos, le damos forma de tubo. Pasamos la mantequilla al frigorífico, para que se endurezca, y la guardamos hasta el momento de utilizarla.
- Llegado el momento, cortamos medallones de mantequilla que colocamos sobre el pescado recién sacado de la sartén o la plancha, para que el calor los vaya fundiendo poco a poco y libere todo su perfume.
NOTAS:
- Es aconsejable utilizar solo una clase de cítrico para no despistar el paladar
- El dosaje del ajo, perejil y ralladura de cítrico influirá en el resultado final. Hemos de decidir cual queremos que sea el aroma dominante.
- El ajo y perejil son, de alguna manera obligatorios, ya que la mantequilla apaga un poco el sabor final. Estos dos ingredientes ayudan a equilibrar el conjunto.
- La acidez, necesaria para despertar las papilas, la aporta el zumo de los gajos de limón, servidos aparte.
- Los medallones de mantequilla deben colocarse sobre el pescado recién sacado de la sartén, para que el calor los derrita.
- Una buena opción es colocar los medallones sobre los filetes de pescado, aún en la sartén, justo en el momento de emplatarlos.
- Si queremos potenciar el sabor, una vez los filetes en el plato, con el fuego apagado, podemos derretir los medallones en la sartén y verter la mantequilla fundida sobre el pescado.